
Había oído hablar de Milton Nascimento. Y hay que decirlo, a comienzos de los setenta, el único que hablaba de él era Litto Nebbia. En 1973 o 1974, cantó en Buenos Aires Elis Regina. Su grupo tenía al frente a César Camargo Mariano, pero yo no sabía nada de eso. Un amigo, Teodoro Cromberg, y dos compañeros suyos de escuela, Marcelo Ramal y Sergio Giancaglini, amaban la música brasileña, tenían discos de Elis Regina y cantaban (y tocaban magníficamente, o por lo menos eso es lo que recuerdo), muchas de las canciones que ella hacía. Por eso fui a ese concierto y allí escuché un grupo que sonaba como ningún otro que jamás hubiera oído antes en vivo, en los territorios cercanos al rock –guitarra y bajo eléctricos, batería, teclados– (mi repertorio de esa época era Aquelarre, Pescado Rabioso, La Cofradía de la Flor Solar y Pappo's Blues). Pero también escuché una canción de Milton Nascimento, "Travessia", que me produjo una impresión similar al disco Revolver, cuando llegó a casa y papá lo puso en el tocadiscos. Todo era sorpresa. En este video, registrado en 1974 en la inauguración del Teatro Bandeirantes, Elis Regina, con ese grupo, canta esa canción. Cuando lo veo, siento la misma emoción de entonces. Ustedes dirán si sólo tiene que ver conmigo, y mis memorias y travesías, y ese lugar de "oyente emocional" que Theodor Adorno despreciaba, o si, en efecto, allí hay algo más.






